Pero nunca ningún "y vivieron felices...". Siempre esperé a ese príncipe encantador, que pensaba que podía ser alguien con un aura especial, o que destacara entre la gente, que yo fuera capaz de distinguir entre la gente, que yo pudiera decir "Mírale, ahí viene", pero creo que me equivocaba.
No tenías nada de auras, ni brillos alrededor, no eras especialmente más alto, o con ojos más claros que alguien que yo ya conociera


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